de telémetros y telemétricas

El problema básico con cualquier cámara fotográfica es el punto de enfoque. algunas cámaras lo resuelven usando lo que se llama “enfoque a infinito” fijo, obteniendo de este modo profundidad de campo y una buena proporción de elementos que se ven bien dentro de una imagen.
Otras cámaras lo resuelven con un sistema por medio del mismo lente ( reflex de un solo lente ) o de un lente auxiliar con la misma distancia focal ( reflex de lentes gemelos ). Mas aún, existen cámaras en las que uno debe fijar manualmente el punto de enfoque sin tener como comprobarlo, teniendo una elevada posibilidad de errar la foto. Otras corrigen esto ultimo definiendo zonas de enfoque, tipicamente primer plano, plano abierto, paisaje, por nombrar algunas.
Dentro de los esquemas empleados para enfocar, existe uno distinto que aprovecha la trigonometría y la posición de un par de espejos para determinar la distancia del sujeto a enfocar. Este modo de enfocar se denomina “telémetro” o en inglés “rangefinder” y fue popularizado por las primeras cámaras compactas de lente intercambiable, las ya míticas leica. 

Múltiples máquinas copiaron la idea y la implementaron con mayor o menor éxito, destacando dos variantes que mencionaremos para que, cuando revises una cámara que pueda ser digna de tu colección, sepas a que te enfrentas.

1.- Telémetro de imagen partida: el mas sencillo, funciona a partir de dos espejos cuyo movimiento está sincronizado con el punto de enfoque del lente. tipicamente la parte superior de la imagen permanecerá estática, mientras que la parte inferior se desplazará hacia la izquierda o la derecha según el movimiento del lente. Es muy facil con este tipo de telémetro enfocar sobre lineas verticales, como postes o marcos de puerta, pero puede ser un poco mas complicado para los retratos si su sujeto no tiene, por ejemplo, una nariz bien marcada…  Modelos como la Argus C3, o la kodak 35RF usan este tipo de telémetro, entre otras.

2.- Telémetro de imagen superpuesta: un poco mas complejo que el anterior, consta de un elemento que formará una imagen tenue ( fantasmal tal vez ) que da la sensación de estar “viendo doble” tipicamente en el sector central del visor. según la antiguedad y los materiales con los que esté construido este telémetro, puede ser mas o menos nítido, siendo en este ultimo caso bastante complicado enfocar en situaciones de bajo contraste.
Una típica cámara de telémetro, al observarla desde el frente, muestra un visor y una o dos ventanillas adicionales, redonda o romboidea, que permiten formar el telémetro. A su vez, el telémetro puede estar dentro del visor de encuadre o en un visor adicional, según el modelo de la cámara.

Es muy común que el telémetro esté desalineado, ya sea horizontal o verticalmente, según la antiguedad de la cámara encontrada y el modelo. Esto no es tan grave, y es de relativa facilidad de reparar por un técnico dedicado y cuidadoso. Cuando encuentres una cámara con telémetro, revisa que tan suave corre el ajuste de enfoque, chequea que no suene como si tuviese tornillos sueltos, y confirma visualmente que tan alineado pueda estar el telémetro, idealmente cotejandolo contra elementos con un buen contraste para que puedas verlo fácilmente.

Usar una telemétrica es muy distinto a usar una cámara reflex normal. y una vez que le encuentras el gusto, es dificil que quieras soltarlas… como no tienes sistema de espejo reflex, la cámara se sacude bastante menos al disparar, lo que te permite usarla con velocidades mas bajas, hasta donde tu pulso te lo permita, a la vez, es menos intimidante a la hora de salir a la calle, ya que no te acusas tanto como cuando usas una reflex ruidosa y amenazante, que apunta con un zoom que parece arma… por otro lado, generalmente será mas liviana y mas facil de esconder, llamarás menos la atención, y ya que no pierdes la vista en el momento del disparo, sabrás exactamente que sucedió en el visor al momento de hacer click…  Si tienes la oportunidad de probar una, hazlo.

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